Servicios

  • Habitaciones con baño privado
  • Sala de TV en el living con Direct TV
  • Amplio parque
  • Cocheras cubiertas dentro del predio
  • Pileta época estival
  • Quincho
  • Desayuno artesanal incluído en la tarifa
  • Ropa blanca
  • Wi-fi
  • Asesoramiento turístico
  • No se aceptan mascotas

Opciones de paseos y excursiones: desde la Hostería se pueden emprender caminatas por senderos serranos, contratar cabalgatas y excursiones a los distintos atractivos de las sierras de los Comechingones y sus alrededores.

Para ver las actividades que se pueden realizar ingrese en Turismo en Papagayos

En pleno siglo XXI, estamos acotumbrados a hacer las cosas lo más rápido posible y a esperar resultados inmediatos. Esto se refleja en cada aspecto de la vida, incluyendo a los viajes: tours programados, cruceros y resorts all inclusive, fast food, dispositivos móviles con apps en tiempo real, etcétera.

Es en este contexto que nace una nueva forma de viajar (y vivir), denominada Turismo Slow o Turismo tranquilo. Como antecedente, el movimiento Slow surge en 1986 al norte de Italia, como reacción al fast food de norteamericano. Se abrió desde entonces un rico debate sobre los ritmos de vida compatibles con la calidad de vida.

Se trata de una modalidad sostenible, en la cual se busca conocer los destinos en profundidad, degustar los productos locales, integrarse con el lugar y su entorno y claro, hacerlo todo al ritmo de cada uno. En si, la posibilidad de abrir una puerta a nuestros sentidos y experimentar todo lo que nos rodea de una forma más plena y placentera.

El Turismo Slow se basa en 10 pilares:

  1. Elegir una zona limitada, que no sea muy grande, de una región.
  2. Permanecer al menos una semana en el destino elegido.
  3. Escoger alojamientos pequeños, refugios, casas rurales y otras formas de hospedaje.
  4. Frecuentar los lugares de la gente del lugar (panadería, verdulería, mercados y bares)
  5. Evitar desplazamientos en auto, dentro de lo posible. Preferir caminatas o paseos en bicicleta.
  1. Menos guías turísticas y más libros del destino ¡Disfrutar de la lectura y conocer el lugar de manera más genuina!
  2. Dejar la cámara de fotos y disfrutar del momento; otra buena idea es dibujar los sitios en un cuaderno.
  3. Hacer picnic o cocinar
  4. Vivir cada lugar: aprender el idioma, tomar clases de cocina, de historia o lo que más te interese.
  5. Tu foco: ¡no tenés que hacer nada en particular, simplemente disfrutar y relajarte!